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| Es necesario entender el alcance de este hecho jurídico que suscito gran revuelo en la opinion publica para aclararnos la mente y obrar en consecuencia dado que estamos frente a un fallo (que es un pronunciamiento judicial que sirve de modelo a seguir para otros jueces inferiores a la corte) que establece la “bendita “ movilidad a favor de un jubilado de apellido Badaro. En principio hay que prestar atención y tratar de comprender lo que la Corte dice y ver si podemos plasmar este fallo a mi entender beneficioso a nuestra historia particular propia. La Corte Suprema ordenó a la ANSES aplicar la evolución del índice de Salarios elaborado por el INDEC para ajustar los haberes en la causa que le sigue el mencionado jubilado. El máximo tribunal ordenó actualizar los haberes previsionales según el índice de salario del INDEC. Ya existen 50.000 demandas judiciales que podrían terminar en la misma solución y los especialistas creen podrían potenciarse. Ante la falta de una muestra concreta del Congreso, que fije un mecanismo de movilidad para los haberes previsionales, este lunes la Corte Suprema ordenó a la ANSES aplicar el índice de Salarios elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta forma, logró instrumentar un mecanismo de ajuste en la causa que le sigue el jubilado Adolfo Badaro. En este marco jurisprudencial, más de un millón de jubilados y pensionados tuvo aumentos en sus haberes menores al 88,6% que fijó la Corte Suprema para el período comprendido entre enero de 2002 y diciembre de 2006 en el fallo Badaro. La adecuación de las jubilaciones a las pautas fijadas por el alto tribunal significaría un costo para el Estado cercano a los $8 mil millones. No obstante, los especialistas aseguran que ese gasto es viable si se tiene en cuenta que los recursos generales del Gobierno se incrementaron 326% en 2006. ¿Cómo hacen los jubilados para reclamar? Entretanto, los jubilados que quisieran intentar "imitar" a Badaro entablando una demanda por reajuste en sus haberes deberán transitar una instancia administrativa ante la ANSES y, luego tres instancias judiciales, obtener un pronunciamiento que ajuste adecuadamente sus haberes. En este sentido, una de esas instancias sería justamente una visita a los estrados de la propia Corte. El Gobierno y su reaccion: El instituto de Desarrollo Social Argentino, calculó en $8 mil millones la suma que la ANSES deberá pagar anualmente para adecuar los haberes de los jubilados a los parámetros que fijó la Corte. A ello se suma la retroactividad correspondiente a los años caídos desde 2002 a 2006. Desde el Ejecutivo dejaron trascender que acatarán la orden de la Corte de crear un índice objetivo de actualización de las jubilaciones, aunque dijeron que todavía es prematuro para determinar cómo será ese índice. Desde el Gobierno, que por ahora no dijo nada en público cuestionan que se tome ese indicador, pues promedia los sueldos de los trabajadores en blanco y de los empleados públicos con los de los trabajadores en negro. “Es incongruente que se tomen los sueldos de aquellos que no aportan al sistema”, opinaron, en referencia a los de los trabajadores informales Avanzando sobre el escenario que podría presentarse a consecuencia necesaria del fallo de la Corte, entendemos que debe aplicarse a todos los casos análogos y su doctrina seria obligatoria para todos los jueces inferiores. Vale tener presente que el fallo se limita al caso Badaro porque la Corte no dicta sentencias de carácter general. Por este motivo, el tribunal indica que el Congreso contribuiría a dar mayor seguridad jurídica y a evitar el incesante incremento de la litigiosidad si se dicta una ley que estableciera pautas de aplicación permanentes. Pero cabe la pregunta absolutamente imprescindible, con el fallo Badaro : se fomenta la industria del juicio ? |
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